One day i'll flay away....

23 febrero 2007

Siento miedo, impotencia, soledad. Siento que es mi culpa y que todos tienen razón ¿Por qué me empeño en ir contra corriente? Siento que lo necesito y que no hay más salida. Siento que esta incertidumbre me esta asfixiando. Siento rabia, por mí, por ellos… Me siento incomprendida. Cierro los ojos y cuento hasta tres. No sucede nada. Sigo aquí. Quiero no sentir todo esto y me siento estúpida por no lograrlo. O les fallo a ellos o me fallo a mí. Siento que quiero irme y no hay nada más seguro en mi sentir. Siento pena y gratitud. Siento que esto es un sueño, un maravilloso sueño, y que cuando termine… mierda, no sé que ocurrirá cuando termine…

cuando no sirves, no sirves.

17 febrero 2007

A veces sobran las palabras y basta con una simple mirada para... Pero yo ya no me fio de mi intuición. Oculto mi verdad tras unas gafas de sol. 3 ases no son suficientes para seguir el juego, no al menos para mi. Me planto aqui mientras observo como tu mano temblorosa guarda mi última carta, quien sabe si sería la esperada... Renuncio al premio y me quedo como estoy. Yo no nací para ganar. El riesgo se lo dejo a los más valientes, ¿yo? no sirvo para jugar.

Cansada de ti

09 febrero 2007

Eres como los fantasmas, apareces y despareces a tu antojo ¿Y tú esperas que yo te reciba con los brazos abiertos? Asume tus errores, yo ya lo hice con los míos, y deja el pasado donde está. Asúmelo.
No dejo de pensar que es lo que quieres… ¿me quieres? ¿Es otro de tus juegos? No me lo merezco, de verdad que no. Solo pido tu silencio. No busques donde solo puedes hallar rencor (y si, lo recalco… rencor). Dejémoslo así. La superficie es más blanda y puede olvidar, no indagues, no supongas, y sobretodo, no sueñes, la vida es lo que hay, tu ya lo deberías saber.
No me supiste querer, no supiste luchar, ahora, dejame marchar. Pasa la página de una vez, creeme cuando te digo, que yo ya la pasé.

Memorias de un corazón (4º parte)

07 febrero 2007

Espero y miro. No hay señales y vuelvo a esperar. No me canso, sé que aparecerás y volveré a sonreir. No hago caso del reloj, sé que tu tampoco lo haces. Paso las horas imaginandome nuestro encuentro: que te diré, que me dirás… y así soy feliz. No necesito más. No te pido nada más. Solo que me dejes soñarte y que en mis sueños seas mio ¿Qué hay de malo en eso? Solo tengo que esperar… ¿A quien esperas tu?

Nada con certeza

05 febrero 2007

Quizás fuera ayer, o quizás nunca pasó. Dos manos que se entrelazan con el propósito de no separarlas nunca. Una sonrisa y una lágrima. Un sentimiento que duele y un propósito que se rompe. Palabras que surcan el aire. Cuchillas que desgarran el alma. Miradas que ya no dicen nada. Indeferencia a nuestro amor. Abandono de la razón.
Quizás fuera ayer…o quizás… nunca pasó.

Me gusta....

03 enero 2007

Me gusta mirar el cielo estrellado en silencio.
Me gusta caminar con mi mp3.
Me gusta el olor salado del mar.
Me gusta la sensación que me provocan las películas de terror.
Me gusta el cappucino.
Me gusta pasar una tarde jugando al jungel con mis nenas.
Me gusta viajar.
Me gusta montar a caballo.
Me gusta escribir.
Me gustan las miradas penetrantes.
Me gustan los gatos (en especial mi Luni).
Me gusta escuchar y que me escuchen.
Me gusta ver el amanecer desde mis rocas.
Me gusta conducir.
Me gusta soñar despierta.
Me gusta el invierno.
Me gusta nadar.
Me gustan las películas disney.
Me gustan las flores moradas.
Me gustan los pendientes largos.
Me gustan los cascabeles.
Me gusta cocinar.
Me gusta reír y lograr que los demás se rían.
Me gusta observar como las gotas de lluvia resbalan por la ventana.
Me gusta el chocolate.
Me gusta la vista desde el avión.
Me gustan los parques de atracciones.
Me gusta leer.

Me gusta pasar el rato con mis amigos.
Me gusta aprender cosas nuevas y enseñar.
Me gusta ayudar a los demás.
Me gusta la Navidad.
Me gusta caminar descalza por casa.

Me gusta la fotografía.
Me gusta el patinaje sobre hielo.
Me gusta la nieve.
Me gusta perderme en una libreria buscando nuevas historias.
Me gusta la Luna.
Me gusta sentirme querida.
Me gustan mis momentos de soledad.

Como tenia envidia de tu post Pau he hecho el mio propio. Además, que mejor que empezar el año con todo aquello que nos gusta, ¿no?

Navidad

21 diciembre 2006

Otro año más. La Navidad aparece ante mis ojos y no puedo evitar ilusionarme…. ¿Por qué?

-Me gusta ver la ciudad decorada, llena de luces y adornos navideños. Respirando un aire de esperanzas y deseos.
-Me gusta bajar las escaleras el día de Navidad y ver el árbol repleto de regalos. Observar en los rostros de mi familia esa ilusión al abrir sus regalos. Sentarme en el suelo, rodeada de cajas envueltas con papel de regalo llamativo e ir abriéndolos uno a uno.
-Me gusta sentir el frío. Envolverme en mi abrigo, ponerme la bufanda, el gorro y los guantes. Caminar por la playa y cerrar los ojos mientras imagino como los copos de nieve la cubren de un manto blanco.


No quiero perder nunca esta ilusión. No quiero perder nunca esta inocencia. Quiero seguir disfrutando de estos días como una niña. Como cuando todavía creía en los reyes magos y me hacia la dormida por temor a que no me dejaran ningún regalo. Llenar mi mundo durante un par de semanas de esa magia infantil e inocente. Convertirme, durante unos días, en una niña y olvidarme de todas las preocupaciones que conlleva la vida al hacerse mayor.

Gracias por este puente

15 diciembre 2006

Te pasa mucho tiempo buscando lo que te puede hacer feliz. Eso que una vez te hizo sonreír pero que ahora ya no lo logra. Y de repente, decides desconectar, irte no muy lejos de tu hogar con algunos amigos para hacer que otros chicos disfruten del puente. Y es allí, agobiada por los gritos, oliendo a pañales, sin tiempo para ti, cuando empiezas a descubrir una nueva mueca en tu rostro. Esa mueca que ya no recordabas y que te cuesta darte cuenta de su significado. Vuelves a sonreír. Y tú no lo has buscado. Tú no te has esforzado. Has dejado que surja. Has permitido que el mundo inocente de unos chavales te envuelva y te saque de todos tus problemas. Sus familias te agradecen lo que haces por ellos, incluso ellos te agradecen esos días de dedicación. Sin embargo, no se dan cuenta de lo importante que son ellos y de todo lo que hacen por ti. No se puede explicar con palabras. Solo viviéndolo se comprende.
Gracias a todos por este puente :)

Noticias buenas???

04 diciembre 2006

Ahora si, ahora no, ahora si, ahora no…. ¿Y que se supone que tengo que hacer yo? ¿Alegrarme? Si supiera que es definitivo, si me juraran que este es el fin de la pesadilla, volvería a sonreír. Pero nadie me lo asegura. Os montáis el cuento de la lechera y os extraña que no me sume a vosotros. No puedo, lo siento. Siento no dar saltos de alegría. Siento no ser capaz de reaccionar. Me niego a volver a aceptar esas esperanzas que me brindáis. No se le puede dar un dulce a un niño y esperar que al cabo de un tiempo te lo devuelva sin ningún problema. Una nueva caída como esta no creo que pudiera soportarla, así que no me reprochéis mi actitud. Solo intento protegerme de futuros inciertos. Recordar, yo también la quiero.

Silencio

02 diciembre 2006


Es en este lugar donde mi mente se queda en blanco y desprendo de mi rostro lo que hace tiempo me pesa. Solo quiero silencio. Únicamente oír tras mi respiración como las olas golpean con fuerza bajo mis pies y bañan tímidamente mi piel.
Observo mi reflejo y descubro que es lo que no quiero. Y sin embargo, no me importa mostrarte como soy ante ti. No me juzgas. No esperas nada de mí. Guardas mi secreto y respetas mi silencio. Porque a veces, no es necesario hablar, solo escuchar el silencio.

Tejiendo la araña

Llevaba un año tejiendo una gran telaraña. Ella sabía que la necesitaría, como no... Aun así, prefirió malgastar su tiempo haciendo más dulce su futura caída que buscar un paraje más seguro para su futura residencia. Quizás si hubiera sabido que esa caída se produciría antes de lo planeado no habría empezado su trabajo, o quizás su vida consiste en tejer y tejer para terminar atrapada en ella, en el mejor de los casos, o destrozada en el suelo tras la caída.
Pero sea como sea, no hay porque juzgar la actitud de la pequeña araña. Cada cual decide como vivir, o en su defecto, morir.

Muriendo en mi paraíso

26 noviembre 2006

Tengo las plantas de los pies llenas de cicatrices. Las miro como si siempre hubiesen estado ahí y arranco las últimas espinas que tengo en ellas. Ya no brota ese manantial rojo que en su momento manaba sin fin. Quizás se secó.
Miro por mi ventana el camino que se adentra hacia el paraíso. Sé que mañana volveré a adentrarme, buscando esa belleza que falta en mi interior. No me importará pincharme. Ya no siento dolor. Por mis venas ya no corre sangre. Soy inmune a la muerte segura que me depara el paraíso. Es mi decisión. Yo elijo morir allí, rodeada de lo que soñé, aunque al anochecer, todo se desvanezca y tenga que volverme a arrancar las espinas que me dejaron mis deseos. Todo tiene un precio. Yo pago el mío en silencio.

¿Por qué a ti?

22 noviembre 2006

Sé que no es mi momento. Pienso que hasta que no vea el fin no volveré a sonreír completamente. Y realmente preferiría que eso jamás ocurriera. Si mi sonrisa bastara para evitar lo inevitable, no dudes que renunciaría a ella. Al fin y al cabo, ¿de que me vale si tu no estas? Sé que cuando te vayas una parte de mi se irá contigo. ¿Cómo podré volver a sonreír? ¿Cómo podré decir que soy feliz? Tú ya no estarás… Realmente creo que parte de mi se murió en aquella sala de espera, al igual que parte de ti se quedó atrás y mi sonrisa se quedó con ella. No soy la misma. Esa niña sonriente y alegre, tu niña, se quedó dormida en tu regazo, soñando como en todo cuento de hadas, que al finalizar, los protagonistas vivirán felices y comerán perdices.

Buscando en el baúl de los recuerdos...

12 noviembre 2006

Cada uno guarda en su baúl su momento. Yo lo busco después de muchos años de haberlo guardado, sin embargo, solo encuentro polvo en su lugar.
Observo la cara de esas chicas al recordarlo. Como se ilumina su mirada. Como describen su momento segundo a segundo. Como le recuerdan, algunas con más o menos cariño, pero todas con esa infantil ilusión que da las primeras veces.
Sin embargo, para mi no existe. Hay una niebla que me impide recordar. Tu rostro se codifica y tan solo eres un fantasma en mis recuerdos. Lo que para el mundo es su momento, para mi es otro más, del cual, no conservo ni tu esencia, ni tu presencia.
Quizás, sea mejor así…

quien busca... ¿encuentra lo que espera?

09 noviembre 2006

¿Quién te dio permiso para deshojar la rosa de mi habitación? Hoy la miro y su desnudez me turba. Su belleza palidece al igual que su fuerza. No te escondas y asume tu culpa. Ella murió por ti ¿Te extraña? Solo aquel que forzó por buscar más allá de lo que veía provocó el fatal desenlace. ¿Sigues extrañándote? Entonces te ruego que la veas, esta vez moribunda y desnuda y atrévete a decirme, mientras la miras, “no he sido yo”.

Cuentos de Otoño

07 noviembre 2006

Un día te levantas sumergida en un cuento de hadas. El otoño aparece tardío y sin avisar. Te lo encuentras a la vuelta de la esquina y te hace sonreír. Te sorprendes bajo una lluvia de hojas doradas, caminando sin rumbo fijo, con la cabeza bien alta, sintiendo como el frío húmedo del mediterráneo va calando en tus huesos. Inspiras con fuerza y cierras los ojos. Te sientes segura y aunque sola, recorres el camino de vuelta a casa, arropándote en tus sueños, amando tus deseos, zambulléndote en un mundo que solo existe en esas tardes álgidas de otoño, cuando todo se tiñe de colores cálidos. Sonríes a tu reino y al espirar, un remolino de lluvia y hojas secas te devuelve de nuevo a la realidad.

Mientras me encuentro en mi cuento, la lluvia no me moja, el viento no me golpea, el frío no me afecta… Yo decido lo que me repercute y cuando. Yo soy la tinta y el papel. Yo soy ese cuento que soñé. Entonces, ¿Por qué no puedo vivir en él?

Memorias de un corazón (3º Parte)

01 noviembre 2006

Quisiera odiarte cuando me miras dulcemente. Quisiera odiarte cuando te muestras comprensivo conmigo. Quisiera odiarte cuando me haces reír. Quisiera odiarte por ser bueno conmigo… Quisiera poder odiarte y sin embargo, me odio a mi misma por querer y no poder odiarte.

Encontrándome...

27 octubre 2006

Me siento en el metro y salgo de mi burbuja. Decenas de personas a mi alrededor y sin embargo, me siento segura. Me sumerjo en palabras que me llevan a otra realidad, a otra dimensión. Dejo de ser yo, o quizás en ese momento es cuando más soy yo. Aparto mis miedos por un momento. Miro el paisaje que recorro cada día y cada día, descubro algo que me maravilla de nuevo, o tal vez es mi interior que se expresa en cada parte por la que voy. Sonrío a mi reflejo y me gusta lo que veo. Sin burbuja, sin miedo, sin más escudo que un libro. Soy yo, por fin me reconozco.

Aprendiz

26 octubre 2006

Hoy vuelvo a hablar contigo. Después de tanto tiempo, después de todo lo que ha llovido. No te guardo rencor, aunque me asusto al sorprenderme pensando en como "devolvértela". Yo no soy así. Tú sacas de mí todo lo malo. Si alguna vez me quisiste, desaprovechaste tu oportunidad. Nunca sabré de verdad lo que sientes ahora tal vez porque nunca volveré a confiar en tu palabra. Mientras hablamos una duda constante entorpece mis pensamientos: ¿sigo siendo una ficha en tu tablero a la cual mover a tu antojo? Ya no me importa. Ya no me importas. Ahora, yo también juego.

¿Cómo lo hacen los demás?

22 octubre 2006

Busco una mirada cómplice. Una sonrisa que reconforte la mía. Una mano que me ayude a caminar. Un abrazo que me evite derrumbarme. Una caricia que me haga olvidar, y sin embargo, me de fuerzas para luchar.
¿Cómo lo hacen los demás? ¿Cuál es su fórmula mágica?
Tú me dices que me admiras. Que admiras mi capacidad de afrontar las cosas, mi valentía. Yo sin embargo me siento cobarde. Estoy asustada. Tengo miedo a un futuro que es irremediable. Tengo que aprender a caminarlo… ¿Pero cómo?
Mis fuerzas se debilitan y ya ni soy capaz de contener las lágrimas al hablar de ello. Busco una solución a algo que no la tiene, y mientras tanto me pregunto sin cesar ¿Cómo lo hacen los demás?